El amor en tiempo de las redes sociales

Términos como “fantasmas” o “zombis” remiten a nuevas estrategias en Internet de usuarios para armar o cortar relaciones de pareja. Consultores especializados que responden a una época de menos compromiso y tiempo.

Internet con sus redes sociales no solo revolucionó la forma de buscar información y relacionarse con amigos “virtuales” sino que también provocó cambios en la forma de conocer parejas.

Sin embargo, si bien muchos consiguieron una relación estable a través de los sitios de las citas, también las situaciones de engaño, las estrategias para cambiar y abandonar a alguien, las simulaciones que son parte de una manera particular en la actualidad.

Es así como surgen términos como “fantasmas”, “zombis”, “paneo”, “amortiguación” (ver recuadro) que se definen como las diferentes formas de encarar y terminar las relaciones.

La tecnología de esta manera sirve en muchos casos para iniciar una relación, pero también en otros se usa para terminar un vínculo o para dejarlo todo en concreto, con interminables mensajes que nunca se conviertan en nada.

SIN COMPROMISO

“Hoy en internet hay un todo. Aparece un porcentaje de relaciones que se puede hacer en las redes sociales que son sólidas. Hay un intento de conocer y conocer a alguien, en una época sin compromiso”, señala La Prensa la psicoanalista Cualquier Krieger.

El especialista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) agrega que en estos casos muchas veces “no está en juego el amor, sino que el juego está allí porque hay que estar en las redes”.

Una vez que se ve en la gente de todas las edades. “No quiero estar solo”, sino “No tengo que estar solo”.

“Los jóvenes -continúa- muchas veces logran armar un lazo y un vínculo, pero les dura poco. Decir” quiero tomarme un tiempo y después vemos “y desaparecen”.

UN TIEMPO

Para el psicoanalista estas situaciones en la parte se da siempre, pero hoy se nota más con la presencia de las redes. “Hoy hay que tener una cuenta que ya no existe la ilusión de compartir la vida como hace años, sino de compartir un tiempo”.

“Es como que se encaran las relaciones -continúa- sabiendo que se va a terminar. Hay un momento antes de comenzar, entonces aparece el menor compromiso”.

Krieger toma las palabras del filósofo Zygmunt Bauman quien dijo que se vive el tiempo de “relaciones líquidas” por su fragilidad. “Es muy valioso hoy la vida del soltero, una diferencia de tiempo atrás donde al contrario, tenía un gran valor el matrimonio, la relación de pareja”.

De esta manera, las redes sociales pueden ayudar a fomentar estas formas de relaciones. “Conozco casos de pacientes que usan las redes para buscar el sábado y nada más, para no estar solos that day”.

En definitiva para el profesional se puede ver tiempos donde muchas veces se busca “estar con otro para pasar el rato. Son maneras de construir de alguna manera un final anunciado”.

DOS FORMAS

“En las redes aparecen dos formas de relaciones”, señala, en tanto, el psicoanalista Harry Campos Cervera. “Una donde se usan las redes entre gente que ya se conoce. Muchas veces es enriquecedor, permite juntar a amigos a la distancia”.

“Otra -prosigue el profesional- es una amistad nacida en la red que no tiene una base de conocimiento previo. Esto puede dar lugar a la creación de datos y personajes falsos”.

El profesional, miembro de APA, recuerda un caso de alguien que entabló una relación en las redes pero que en su perfil se presentaba con una foto en la que tenía muchos menos años.

“Estos engaños están a la orden de gente más grande. En general los jóvenes tienen más conocimiento de las redes, están más avezados y pueden descubrir más estas situaciones”.

Campos Cervera también se refiere a las aplicaciones para conocer personas para relaciones amorosas. “Pueden servir para aquellos que no se quieren exponer abiertamente. Pero sí puede pasar que en estas aparezcan quienes busquen una relación nueva que pueda durar, y quienes solo busquen experimentar”.

El especialista reconoce que se vive una época donde las relaciones “son más difíciles. La gente tiene menos tiempo y vive a más distancia”. Además también se trata de ir conociendo un elemento nuevo, que está modificando la cultura.

CAMBIO CULTURAL

“Las redes sociales llevan unos diez años. Es poco tiempo aún para entender bien de que se trata. Los cambios culturales requieren un largo tiempo de adaptación”.

De todas formas, para Campos Cervera puede haber diferencias de adaptación de acuerdo a la edad. “Seguramente quienes crecieron con estas tecnologías las entiendan más, no así quienes las conocieron de grandes. Los jóvenes ya la viven como más propias”.

Algo que aclara el psicoanalista es que tener una gran cantidad de amigos en las redes sociales no significa que se esté acompañado. “La red no cura la soledad. Hoy alguien se comunica por whatsapp y dice “hablé con tal” pero no es lo mismo”.

Sin embargo, el especialista indica que no es cuestión de demonizar a las redes. “Antes pasó con la TV, la radio. Todo lleva un tiempo. Lo que sí se debe tener en cuenta es que no va a reemplazar al vínculo humano”.

“Muchas veces las relaciones a través de las redes sociales surgen bien y suelen ser duraderas”, expresa en tanto a La Prensa la psicoanalista Diana Sahovaler de Litvinoff.

La profesional, miembro de APA y autora del libro “El sujeto escondido en la realidad virtual” agrega que a veces estas relaciones que se construyen pueden ser buenas aunque permiten tanto el acercamiento como el ocultamiento.

“El anonimato permite muchas veces por la distancia a algunos a animarse a desplegar las relaciones. Se toma como un refugio y se anima a decir cosas que en persona tal vez no haría. Puede facilitar el encuentro cuando se está sola”.

LAS FOBIAS

De todas formas, esta conexión virtual muchas veces hace agua cuando se busca llegar a un encuentro persona a persona. “Hay quienes viven situaciones fóbicas”.

“Se relaciona en forma virtual con otra pero se complica el encuentro. A veces porque se idealiza mucho al otro y tiene miedo de conocerlo y desilusionarse o porque tiene miedo que el otro se desilusione de uno. Entonces se evita el cara a cara, el buscarse, sin llegar a buen puerto”.

Sahovaler señala que se observa también que “en una sociedad de hoy donde se promociona mucho el consumo, donde se cambia un producto por otro, también haya una tendencia en algunos casos a decir “cambio una pareja por otra nueva”.

“Lo que ocurre -continúa- es que construir una pareja implica renuncias, negociaciones. Un conocer y entender al otro. Hoy esto en muchos casos es difícil porque se vive en una adolescencia muy prolongada, donde todo se quiere rápido, sin tiempo para reflexionar. En una pareja se trata de ir atrás y adelante, construyendo juntos”.

Las nuevas prácticas que se dan de pantalla a pantalla

A través de las redes sociales se dan algunas prácticas a la hora de entablar relaciones y también cortarlas, que tienen su nombre. Este es un pequeño glosario de los tiempos que corren:

* Ghosting: Se trata de una manera drástica e inesperada de cortar una relación. Se conocen, intercambian números y empiezan a conectarse por redes sociales y se ven algunas veces. Sin embargo alguno de los dos decide “desaparecer” y entonces bloquea al contacto, y ya no escribe más. Corta la relación sin dar la cara.

* Zombing: Alguien que ya no viste durante un largo tiempo, como un “muerto vivo” vuelve a buscar contactarte por las redes sociales, whastsapp. Prueba a ver si hay respuesta sin jugarse demasiado, lo hace en forma virtual.

* Cushioning: es cuando alguien tiene una pareja pero también sigue en las redes teniendo contactos con 2 o 3 más que pueden llegar a pasar de meros amigos, por si se corta la relación principal.

* Breadcumbring: Es similar a la amortiguación. Como se indica el nombre en inglés una persona tiene otra tirada “migas de pan”. Es tenerla ahí a mano, por si se arruina el plan principal de conquistar a la persona que más interesa.

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